La casa Claudio Barrelier, donde habría sido asesinada Agostina Vega, nunca pasó inadvertida para los vecinos. El movimiento constante, las fiestas y las reuniones frecuentes formaban parte de una rutina que, según quienes viven en esa zona del barrio Cofico de Córdoba, generaba temor y malestar desde hacía tiempo.
“Gente fea. Daba miedo”, resumieron algunos habitantes del barrio al describir el clima que rodeaba al detenido e imputado por el femicidio de la adolescente de 14 años.
Según relataron vecinos a Infobae, el acusado solía organizar fiestas, convocar a barras de Instituto, cortar la calle, poner música a alto volumen y colgar banderas en plena vereda, como si fuera dueño de la cuadra.
Sin embargo, para muchos, el episodio que marcó un quiebre ocurrió en mayo de 2025, cuando una mujer escapó de esa misma propiedad semidesnuda y con las muñecas atadas. El hecho derivó en una causa por privación ilegítima de la libertad. Barrelier permaneció detenido durante 20 días, aunque luego recuperó la libertad bajo fianza y con la obligación de presentarse mensualmente ante la fiscalía mientras continuaba la investigación.
Hoy, esa misma vivienda volvió a quedar bajo la lupa judicial, aunque en un expediente mucho más grave: el femicidio de Agostina Vega.
La habitación “reservada”
La principal hipótesis de la fiscalía sostiene que la adolescente pasó sus últimas horas con vida dentro de esa casa. La propiedad pertenece a la pareja de Barrelier y está construida sobre un terreno largo, con distintos ambientes, patio y terraza.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, allí vivían el acusado, su novia Marianela y la hija de 11 años que tienen en común. Además, una habitación estaba subalquilada a otras dos personas.
Imágenes tomadas con drones por el medio cordobés El Doce mostraron una construcción deteriorada, con sectores poco mantenidos y visibles signos de abandono.
Dentro de ese contexto, Barrelier habría acondicionado para uso exclusivo un espacio ubicado donde antiguamente funcionaba un garaje. Según los investigadores, allí instaló una cama y utilizaba un baño cercano. “La tenía reservada para él”, explicaron fuentes del caso.
Durante los allanamientos, los peritos encontraron en ese ambiente rastros considerados de interés para la investigación. Aunque sospechan que alguien intentó limpiar la escena, se levantaron muestras de sangre que actualmente son sometidas a distintos análisis periciales.
Otro dato relevante para la fiscalía es que la vivienda no posee salidas hacia el fondo ni accesos a calles linderas. Según detalló El Doce, el único ingreso y egreso identificado es el portón delantero, el mismo por el que Agostina fue filmada ingresando junto a Barrelier.
La hipótesis del “crimen silencioso”
Los investigadores creen que la adolescente fue engañada para ir hasta el domicilio. La causa logró establecer que, antes del encuentro, Agostina les había comentado a amigas que Barrelier le había prometido una sorpresa vinculada a su madre. Ese dato aparece ahora como uno de los elementos clave para comprender cómo logró convencerla de acompañarlo.
La fiscalía estima que el crimen ocurrió entre las 23 del sábado 23 y las 5 de la madrugada del domingo 24 de mayo. La autopsia determinó que la joven murió asfixiada, una conclusión compatible con la hipótesis del denominado “crimen silencioso” que manejan los investigadores y que explicaría por qué, pese a que había otras personas dentro de la casa, nadie escuchó nada. Además, los peritos detectaron “posibles signos de abuso sexual”.
Según la reconstrucción judicial, luego del asesinato el acusado habría desmembrado el cuerpo, posiblemente utilizando un cuchillo, cargado los restos en tachos y bolsas dentro de un Ford Ka negro y finalmente los habría descartado en un descampado de Ampliación Ferreyra.
Los restos fueron encontrados una semana más tarde durante los rastrillajes.
Por el momento, la principal hipótesis sostiene que Barrelier actuó solo.
Aunque en la vivienda residían otras personas, los investigadores consideran que la distribución de los ambientes, el uso exclusivo de la habitación y la propia mecánica del crimen podrían explicar cómo ocurrió la secuencia sin que nadie advirtiera lo sucedido.
Mientras tanto, Barrelier continúa detenido y la fiscalía avanza hacia una imputación por femicidio, a la que podrían sumarse distintos agravantes. La figura prevé como única pena posible la prisión perpetua.